Humildad, análisis y perseverancia: los consejos de los psicólogos para superar la frutración deportiva

La selección argentina tropezó en su debut mundialista, pero hay tiempo de reaccionar frente a México. La clave está en gestionar las emociones. Al fin y al cabo, la meta es mucho más importante que cualquier error que se cometa durante el camino. En síntesis: frustra, duele, pero hay que seguir.

En este punto, la figura del coach deportivo promueve el control de las emociones tanto a nivel personal como en sus jugadores. Para lograrlo tiene que ser un ejemplo de calma ante la frustración y respeto al adversario, gestionando sus emociones para mantener una estabilidad que transmita a los deportistas seguridad y tranquilidad.

“Hay que tratar los pensamientos como lo que son: pensamientos. Es decir, una idea negativa respecto a uno mismo no representa la realidad, sino que tan solo es un pensamiento negativo generado por una situación de estrés”, sugiere el psicólogo Miguel Espeche (M.N. 10.199), especialista en vínculos, salud mental comunitaria y potenciación humana.

La psicología deportiva aborda una serie de aspectos emocionales intrínsecos a la práctica deportiva y que se deben trabajar día a día, desde las categorías base, para poder gestionarlas de manera óptima y evitar que afecten al rendimiento del deportista y del equipo.

La rama de esta especialidad, trabaja sobre la plasticidad de nuestro cerebro, que nos permite desarrollar un sistema de inteligencia emocional para poder lidiar con la ira y la frustración deportiva.

Daniel Goleman, autor en 1995 del best seller Inteligencia Emocional, la define como “una forma de entender a la inteligencia más allá de los aspectos cognitivos. Es la capacidad para dirigirnos con efectividad a los demás y a nosotros mismos. De conectar con nuestras emociones, de gestionarlas, de automotivarnos, de frenar los impulsos y de vencer las frustraciones”.

Humildad, análisis y perseverancia: los consejos de los psicólogos para superar la frutración deportiva

Las personas que son capaces de gestionar sus emociones, reconocerlas y expresarlas, suelen tener más éxito en su intento de solucionar el problema por ellas mismos.

“En cambio, en aquellos casos en que la persona vive dominada por la tristeza, la rabia o la frustración, resulta muy difícil salir del pozo en soledad y quizás sea el momento de buscar ayuda externa”, afirma Montse Cascalló, entrenadora, coach y Máster en Psicología del Deporte.

Los dos lados de la frustración dentro de lo deportivo

La frustración es un fenómeno que dentro de lo deportivo puede ser adoptado como referente para que el jugador tome uno de dos caminos:

  1. Que su respuesta sea mal adaptativa y genere una acción no deseada como el cerrarse o no rendir lo suficiente en el entrenamiento.
  2. Que se convierta en una fuente de motivación y de generación de nuevas respuestas adaptativas que permitan el progreso y el desarrollo del deportista.

John Wooden, entrenador de básquet, considerado el mejor de la historia en el deporte universitario estadounidense, le veía un lado positivo a los errores. Él creía que el equipo que cometiera la mayor cantidad de errores, probablemente, sería el ganador. “El hacedor comete errores”, decía. “Yo quiero hacedores en mi equipo, jugadores que hagan que las cosas pasen”.

El psicólogo Pep Marí, que durante años entrenó psicológicamente a deportistas de alto nivel y ahora forma psicológicamente a empresas, apela a tres valores fundamentales para salir de un mal momento: humildad, análisis y perseverancia. “Sin la aplicación de estos tres conceptos, no nos vamos a superar”, concluye el autor de varios libros como Equipos campeones Aprender de los campeones, entre otros títulos.

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