En la Zona Núcleo, queda sin sembrar un 10% del maíz tardío y un 85% de la soja presenta dificultades

En la Zona Núcleo agrícola del país quedará sin sembrar un 10% del maíz tardío (el que se implanta desde diciembre), y ya hay un 5% de área perdida, según informó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Además, se perdió la mitad del cereal temprano, que comenzó a sembrarse desde septiembre. Mientras que un 85% de la soja presenta dificultades.

Tal como lo señalaron tiempo atrás desde la entidad santafesina, este año se retrasó la mitad de la siembra de maíz en la principal región agrícola por la falta de humedad en el suelo. “Tambos y ganaderos sembrarían hasta el 15 de febrero por la angustiante situación”, advirtió la BCR.

Sin embargo, a causa de la sequía que aún persiste, se descuentan de la siembra 135.000 hectáreas y se dan por perdidas otras 60.000. De las 1,3 millones de hectáreas proyectadas, solo siguen en carrera 1,1 millones. Aunque este número podría ser menor, porque el 35% se encuentra “de regular a malo”.

En la Zona Núcleo, queda sin sembrar un 10% del maíz tardío y un 85% de la soja presenta dificultades

El centro de Santa Fe es el área con el mayor retraso en la siembra: falta concretar un 20% de la superficie. “Si bien ya no queda tiempo para continuar sembrando, hay sectores con una necesidad angustiante de maíz. Por eso, los productores tamberos del centro-sur de Santa Fe van a sembrar si llueve”, indicó el informe.

En este contexto, los tamberos han debido picar anticipadamente lotes de maíz temprano para poder alimentar a los animales, obteniendo un 15% menos de rinde que en un año normal. “No les quedan suficientes reservas para poder alimentar a los animales y mantener la producción”.

Al respecto, en Carlos Pellegrini explicaron: “Van a tener que salir a comprar reservas en un mercado muy escaso de oferta y sobreevaluado. Están totalmente decididos a sembrar una segunda tanda de maíz, por lo menos hasta la primera quincena de febrero”.

En el resto del área, detalló el panorama de la BCR, se están realizando arreglos con productores maiceros para comprarles la producción y asegurar un stock de reservas para alimentar al ganado.

Maíz tardío, nueva víctima de la sequía

“Trigo, soja de primera, soja de segunda, maíz de primera y ahora maíz tardío. La lista de las víctimas que se ha cobrado la inédita sequía que atraviesa la región se agranda y va por el cultivo que parecía tener más chances de escapar”, explicitó el informe de la BCR.

Al respecto, la entidad santafesina consideró que “la estrategia defensiva de hacer siembras tardías de maíz no ha sido suficiente para ponerse a salvo de este tercer año con Niña consecutiva”.

“Ninguna estrategia agrícola ha sido suficiente, porque es como si hubiese faltado casi un año y medio de lluvias desde inicios del 2020 a finales de 2022 para alcanzar el nivel de precipitaciones normales. En la región núcleo, la media pluvial es de 900 a 1050 mm. Pero en el 2020 llovió solo entre el 65% y 70% de la media; en el 2021 entre el 60 y 70% y en el reciente 2022 entre el 50% a 55%”, detalló el panorama.

En la Zona Núcleo, queda sin sembrar un 10% del maíz tardío y un 85% de la soja presenta dificultades

Sobre eso, el informe ejemplificó que, a Rosario, el 2022 le quedó debiendo 510 milímetros (mm) para llegar a la media. “A Zavalla, 489 mm; a Junín 426mm; a Rojas, 362mm como se ve en el mapa de anomalía de lluvias del 2022″.

En los últimos 3 años, la BCR estimó que deberían haber llovido unos 3150 mm en Rosario. “Sin embargo, entre el 2020 (733mm), 2021 (740 mm) y 2022 (575 mm) el acumulado fue de 2048 mm, el 65% de lo que debería haber sido”.

Se perdió la mitad del maíz temprano en la región núcleo

En tanto, 20.000 hectáreas más de maíz temprano no llegarán a cosecha y suman 100.000 en total. “De las 100.000 hectáreas que siguen productivas, la mitad está en mal estado, el 35% regular y solo un 15% se conserva en buenas condiciones”.

Desde Cañada de Gómez dan testimonio de que “se invirtió para 130 quintales por hectárea, pero con la falta de agua y los calores no esperamos más de 50 quintales en lo que nos queda”.

Por otro lado, desde Carlos Pellegrini explicaron que, a causa de la coyuntura que se está atravesando en la zona, surgen nuevos acuerdos entre productores. “Muchos lotes destinados inicialmente para producción de granos están siendo comprados por productores ganaderos. Aproximadamente un 10% de lo sembrado en esta zona está pasando por esta modalidad. Sin embargo, de lo queda en pie, el 25% tiene muy poco grano y no sirve ni para forraje. Y en el 75% estimamos poder cosechar entre 20 a 40 quintales por hectárea”.

Con el 85% de la soja de “regular a mala”, se esperan nuevas pérdidas de área

Las 115.000 hectáreas estimadas como área de soja que no será cosechada puede “incrementarse exponencialmente” en la región núcleo si no hay lluvias importantes.

El guarismo puede “crecer exponencialmente”, consideró la BCR, ya que el 20% de la soja de primera ya se considera en mal estado. También, el 65% está regular y solo el 15% es clasificado “en buenas condiciones”.

En soja de segunda, el 20% está en malas condiciones, el 70% regular y el 10% bueno. “El estado de los cultivos es una calamidad”, comentaron en Pergamino.

Muchos lotes no llegarán a aprovechar las últimas lluvia. “Entre el mal estado de los lotes, retraso en la siembra y parcelas sin sembrar, ya se perdió un 50% de la producción”, advirtieron. Por ejemplo, en Cañada Rosquín se espera que la soja rinda la mitad de lo que el año pasado.

En la Zona Núcleo, queda sin sembrar un 10% del maíz tardío y un 85% de la soja presenta dificultades

En Cañada de Gómez no pierden la esperanza de alcanzar 20 quintales por hectárea de soja de primera. En Carlos Pellegrini, los cuadros de soja que se implantaron sobre un cultivo de cobertura son los que más están sufriendo: hay pérdidas de hojas y flores y las plantas tienen muy poco desarrollo.

Los cuadros implantados sobre un rastrojo de maíz están tolerando mejor la falta de agua, con mayor desarrollo y mejor performance.

En San Gregorio, en los últimos lotes sembrados se están perdiendo plántulas. Se calcula entre un 5% y un 20% de área perdida por lote.

“En los lotes de segunda sembrados sobre trigo que se desecó antes de la cosecha, se observa gran daño por calor: no crecen y florecen sin porte. En los sembrados sobre trigo cosechado, hay muerte de plantas. En Corral de Bustos, las plagas siguen ensañadas con el cultivo: hay problemas de arañuela y volvió a aparecer otra tanda de bolillera”, describió el informe.

E - GRUPO CLAN