Roberto Piazza, polémico: dijo que la bisexualidad es una “perversión” y criticó el poliamor

Roberto Piazza habló de la bisexualidad y generó polémica una vez más. Durante el ciclo EAT conducido por Mariano Yesse en la pantalla de América, el diseñador de moda opinó sobre el casamiento de Florencia Peña y Ramiro Ponce de León y todo terminó con una frase desafortunada.

Piazza, luego a analizar los looks del casamiento que tuvo lugar en Salta, señaló: “Sexualmente está bien (sumar otra persona). Yo también lo hago. Pero no se llama poliamor. Se llama polisexo”. Y luego, el diseñador sumó: “Tampoco estoy de acuerdo… ya que estamos vamos a discutirla bien. Tampoco estoy de acuerdo con la bisexualidad. La bisexualidad es una perversión, dicho por (Sigmund) Freud, (Jacques) Lacan… La bisexualidad es una perversión. No así la homosexualidad y el lesbianismo”.

“El día que vos tengas relaciones con un hombre y una mujer y no sepas para qué lado correr, le vas a cagar la vida a ella o él. Y también le vas a cagar la vida a tus hijos, ellos te lo van a echar en cara. Te lo aseguro”. Y completó: “Llamen a un psiquiatra y pregúntenle. Yo tengo 35 años de psicoanálisis encima”.

Roberto Piazza habló de la bisexualidad y generó polémica una vez másRoberto Piazza habló de la bisexualidad y generó polémica una vez más

Frente a sus polémicos dichos, un cronista del ciclo le salió al cruce: “Con ese argumento los trans también son perversos, los que se perciben sin género… todo el colectivo LGBT con ese argumento sería perverso salvo los heterosexuales y los homosexuales…”.

“Eso lo estás diciendo vos… La bisexualidad es una perversión. El día que vos sepas que si vos te enamoras de una mujer y de un hombre o tenes sexo con los dos o no sabés para qué lado correr, le vas a cagar la vida o a ella o a él. Y también le vas a cagar la vida a tus hijos”, respondió Piazza.

“En el momento que tus hijos sepan que vos estás con una mujer y un hombre, tus hijos te lo van a echar en cara y le vas a cagar la vida a los dos. Te lo aseguro por la Virgen. Acordate y sino llamen a un psiquiatra y pregúntenle”, conitnuó. “Yo te puedo asegurar que la cosa es así. No lo digo yo, lo dijo Freud, que la bisexualidad es una perversión. Punto, terminado el tema”, cerró Piazza.

Meses atras, Roberto Piazza abrió su corazón en una charla a fondo con Leandro Rud en la que recordó la parte “maravillosa” de su niñez en Santa Fe, pero también la “diabólica”como él las definió. Además, contó que en tres ocasiones se quiso quitar la vida.

“Mi infancia tuvo una parte maravillosa y otra fea, diabólica”, comenzó el diseñador en La Noche, por C5N, y sobre los buenos recuerdos, puntualizó: “Me crié en Santa Fe, en una escuela de provincia, en el río, me tiraba de cabeza y ahora me daría miedo. Teníamos una posición económica muy buena, mi vieja hija de ricos y mi papá ingeniero electromecánico. Mi abuelo inmigrante era un prestamista mafioso”.

"Yo tengo 35 años de psicoanálisis encima”, dijo el diseñador«Yo tengo 35 años de psicoanálisis encima”, dijo el diseñador

Sobre su padre, dijo que se levó bien hasta sus once años, cuando se enteró que éste tenía una amante: “La llevaba a mi casa y yo le decía tía, tenía una doble vida, con un hijo que se llamaba Roberto”Luego puntualizó sobre o que definió como “la parte diabólica”: “Es con mi hermano, yo tenía seis años, cuando hizo la primera violación a mi cuerpo y alma, él tendría 25, me llevó al fondo de mi casa, había caballerizas, en una siesta, me acuerdo el olor, lo que me decía que me calle la boca, no entendía, me puso una falda campana plato de flores y siguió hasta mis 17″.

Una de las cosas más dolorosas para el modisto fue enterarse que todos en su círculo sabían lo que ocurría pero que nadie hacía nada por ayudarlo: “No solo la familia, sino la familia de la familia, todos sabían y nadie decía nada, mi viejo era machista y jodido, empezó a maltratar a mi vieja, se dio justo como un crack, dividida la familia entre el machismo de mi hermano y papá que trabajaban juntos y otros hermanos se casaron y dispararon, sabían y se hicieron los boludos”.

“Yo tenía una doble personalidad, lo oculto y lo que quería que sepan, hasta una novia tenía que nunca la toqué, yo salía, me divertía”, dijo sobre cómo durante su adolescencia intentó tener una vida como la de cualquier chico de esa edad a pesar de lo que ocurría puertas adentro.

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