En el albertismo ven al gobierno paralizado y proponen potenciar a Olmos

Más allá de la interna con Cristina y el kirchnerismo duro, en el entorno de Alberto Fernández hay preocupación porque ven al gobierno paralizado y advierten que está roto el circuito de poder. En ese sentido hay quienes creen que el presidente necesita una figura política fuerte y promueven al asesor Juan Manuel Olmos.

 

El malestar por esta situación quedó claro la semana pasada cuando un ministro albertista habló con el presidente y le dio un panorama muy malo. «Alberto hace tres semanas que el gobierno está paralizado, ¿qué vas a hacer?», le dijo.

 

En el entorno de Alberto creen que el circuito político que garantiza el funcionamiento diario del gobierno está roto desde el cambio del gabinete del año pasado, cuando ese circuito estaba ordenado por Santiago Cafiero. En el albertismo dicen que mal o bien eso funcionaba y al menos sabían con quién tenían que hablar, algo que ahora no sucede.

Tras la salida de Cafiero y con la asunción de Juan Manzur, el funcionamiento del gobierno se vio renovado y en las primeras semanas hubo otro ritmo. Pero eso duró poco porque Alberto se fastidió con el tucumano y empezó a bloquearle la gestión hasta que lo dejó en el segundo plano en el que se encuentra actualmente.

 

Ese circuito político nunca se reconstruyó y muchos ministros y funcionarios dicen que no tienen con quién hablar para que les destraben los temas diarios de gestión. En general los presidentes tienen 3 o 4 figuras políticas fuertes y con incidencia para garantizar el funcionamiento del gobierno, pero en el gobierno actual no las hay.

El malestar por esta situación quedó claro la semana pasada cuando un ministro albertista habló con el presidente y le dio un panorama muy malo. «Alberto hace tres semanas que el gobierno está paralizado, ¿qué vas a hacer?», le dijo)

Muchos funcionarios hablan directamente con el propio Alberto, pero eso no implica que logren resolver los problemas. En principio porque el presidente no puede estar en temas menores de la gestión, pero también porque notan que Alberto ha exacerbado al máximo su procrastinación. Eso no implica, aclaran en el gobierno, que el presidente esté bajoneado, sino más bien empacado.

 

Ante esta situación algunos funcionarios albertistas quieren que ese rol lo asuma el asesor presidencial Juan Manuel Olmos, de estrecha confianza de Alberto y con mucha experiencia en la gestión. Pero Olmos no quiere saber nada y ya avisó que no quiere hacerse cargo del rol. El dirigente porteño ya había rechazado asumir en algún ministerio.

 

Aunque este tema es independiente de la interna con Cristina, la cuestión se habla en todos los sectores del gobierno y Sergio Massa insiste con la idea de institucionalizar la mesa política del Frente de Todos. Pero en La Cámpora ya están pensando en 2023 y pocos apuestan a reflotar al gobierno de Alberto.

 

 

La parálisis del gobierno tiene un ejemplo más que claro y es la disparada de los precios, que llevó al gobierno a organizar decenas de reuniones, pero hasta ahora ninguna medida o anuncio concreto. Alberto reiteró varias veces que tomará medidas sino bajan los precios, pero hasta ahora no lo hizo.

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