Inquietud en el peronismo cordobés ante la avanzada de Juntos para sumar a Schiaretti

Reuniones cruzadas y consultas por Whatsapp. Las segundas líneas del peronismo cordobés están en alerta: no miran con buenos ojos caminar hacia el PRO y mucho menos abrazarse a «este Macri».

«Somos parte del peronismo, no nos vamos a juntar con el PRO, somos otra cosa. Tenemos identidad justicialista, más allá de los vaivenes con el peronismo nacional. No somos Macri y tenemos maneras distintas de ver el país», es el concepto general que se escucha entre dirigentes de distintos calibres, aunque todos con expectativas hacia 2023.

En estas reuniones cruzadas que se sucedieron a lo largo de la semana hubo «análisis y búsqueda de información ante la incertidumbre» que les generó a varios dirigentes y funcionarios de Hacemos por Córdoba el «operativo clamor» de Juntos para conquistar a Schiaretti.

Trascendió de fuentes del Gobierno provincial y de Juntos por el Cambio que tanto Gerardo Morales como Facundo Manes cursaron invitaciones directas al mandatario provincial, quien las eludió con cintura, pero dejando la puerta abierta.

Gerardo Morales y Facundo Manes cursaron invitaciones directas al mandatario provincial para que se sume a Juntos, quien las eludió con cintura, pero dejó la puerta abierta.

«Cuando Morales y Manes le plantearon converger, Schiaretti no cerró el tema. Y en los días posteriores tampoco bajó una línea clara», explicó uno de los dirigentes que participó de algunas de las reuniones.

El gobernador de Córdoba en la reunión que mantuvo Facundo Manes.

Las fuentes consultadas coincidieron que no habrá una rebelión ante el jefe del peronismo. En cambio, sí quisieron transmitir el mensaje: «Tenemos una preocupación genuina de caminar hacia el PRO. Con el radicalismo hay comunicantes distintos. Pero de ninguna manera queremos terminar en una ensalada de la derecha y siendo socios de Milei», agregó.

Otro argumento: «El peronismo de Córdoba se le plantó de verdad al kirchnerismo desde antes que el PRO existiera y Lousteau redactaba la 125, no podemos ir de punto a una coalición».

En ese marco, distintos dirigentes consultados coincidieron en que es «altamente probable» que las elecciones locales vayan «lo más despegadas» del calendario nacional.

Especulan que la fecha sería el domingo 10 de mayo de 2023, sabiendo que esa decisión será producto de un análisis en los próximos meses: habrán pasado cuatro años del 12 de mayo en que Schiaretti arrasó en las urnas y Hacemos por Córdoba recuperó la ciudad con Martín Llaryora.

Tenemos una preocupación genuina de caminar hacia el PRO. Con el radicalismo hay comunicantes distintos. Pero de ninguna manera queremos terminar en una ensalada de la derecha y siendo socios de Milei.

«Schiaretti se da cuenta que estar fuera de las coaliciones deja al peronismo de Córdoba en debilidad: la próxima legislativa vamos a sacar un diputado. Entendemos esta debilidad. Pero de ahí a abrazarnos con este Macri…», dice la fuente que reconstruyó los tópicos de conversación, aunque sin revelar quiénes participaron y pidiendo su propio anonimato.

En paralelo, y en lo que se lee como una respuesta a esta «inquietud», Schiaretti se mostró durante toda la semana con el albertismo herbívoro, convencido que la suerte del Gobierno nacional está jugada y que esos dirigentes volverán a guarecerse en Hacemos, la marca que el gobernador alista para jugar en 2023.

Con 1.100 millones bajo el brazo (cifra que crecerá de la mano de la inflación), abrazó a Martín Gill, intendente de Villa María y ex número dos de Gabriel Katopodis, y a Natalio Graglia, intendente de Villa Nueva y soldado de Gill, y anunció el inicio de una mega obra vial en esas ciudades. Hubo sonrisas y fotos.

Schiaretti con Gill y Graglia la semana pasada.

Luego, viajó a Embalse, ciudad bastión de Carlos y Federico Alesandri, quienes el domingo perdieron la conducción del peronismo del departamento Calamuchita en manos del schiarettista Claudio Chavero, intendente de Santa Rosa.

«Es una señal clara hacia el partido: la materialización del ‘perdón’ para quienes se fueron con Alberto el año pasado, y que ahora deben regresar sin pedir nada a cambio para garantizar el triunfo de (Martín) Llaryora en 2023», es la lectura en la sede del Gobierno cordobés.

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