Juicio político a la Corte: un coletazo inesperado en el plan de Alberto Fernández exhibe una grieta en el Frente de Todos

El juicio político a la Corte Suprema de Justicia que promueve el presidente Alberto Fernández empezó a mostrar algunos efectos contrarios a los que esperaba inicialmente. Por un lado, la resistencia de un grupo de gobernadores peronistas deja expuesta una división en el Frente de Todos y, por el otro, la oposición cierra filas y evitará entrar en las contradicciones a las que intenta llevarla el oficialismo.

Desde el inicio, la jugada del Presidente intentó unificar a los distintos sectores del Frente de Todos. Para ello, se paró sobre dos ejes centrales: la «defensa del federalismo» ante el fallo de la Corte que ordenó devolver fondos coparticipables a la Ciudad de Buenos Aires y la investigación de una forma de actuar por parte del máximo tribunal que, a criterio del oficialismo, implica una «intromisión» en los otros poderes del Estado.

El primer eje intenta reunir a todos los gobernadores, especialmente a los del PJ, mientras que el segundo responde al expreso malestar de la vicepresidenta Cristina Kirchner frente a la decisión de la Corte que restituyó la ley derogada del Consejo de la Magistratura y luego anuló la división del bloque oficialista del Senado, dos cuestiones que son competencia del Poder Legislativo, según remarca el kirchnerismo.

Sin embargo, la pretensión de unificar bajo la misma bandera a todo el peronismo chocó contra la negativa de cuatro gobernadores que integran el Frente de Todos a acompañar el pedido de juicio político que empezará a tratarse en la Cámara de Diputados en el marco de las sesiones extraordinarias que se convocarán, como anticipó iProfesional, para la segunda quincena de enero.

La decisión de Omar Perotti (Santa Fe), Sergio Uñac (San Juan) y Alberto Rodríguez Saá (San Luis) de mantenerse al margen y la distancia que tomó Gustavo Bordet (Entre Ríos), quien hasta ahora fue uno de los más cercanos a Fernández, exhibió una división en el Frente de Todos que el Gobierno intenta ahora subsanar con gestiones contrarreloj para que revean su postura.

Juicio político a la Corte: ¿qué implica el distanciamiento de gobernadores oficialistas?

 

La presentación de un pedido de juicio político contra los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti había surgido, precisamente, de los gobernadores que se reunieron con el Presidente a fines de diciembre, tras el fallo de la Corte por la coparticipación. Sin embargo, no todos impulsaron esa idea con el mismo énfasis.

Cuatro gobernadores del Frente de Todos se muestran distantes y exhiben una fisura en el oficialismo

 

Los más interesados fueron el chaqueño Jorge Capitanich y el santiagueño Gerardo Zamora. Ambos tienen diálogo frecuente con Cristina Kirchner y, según distintas fuentes del oficialismo consultadas por iProfesional, tienen aspiraciones nacionales de cara a las elecciones que están pendientes de resolución y para las cuales la palabra de la vicepresidenta podría ser fundamental.

La distancia que mantienen Perotti, Uñac y Rodríguez Saá es incómoda para el oficialismo, pero la mayor sorpresa fue la postura de Bordet. Luego de que su firma apareciera en el comunicado oficial sobre el juicio político, el gobernador mandó a sus colaboradores a difundir que no había firmado. La explicación de la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, fue que «se arrepintió o cambió de opinión».

En la Casa Rosada esperan convencerlo en los próximos días para que acompañe el pedido de juicio político. El interés de fondo es evitar que el oficialismo arranque el debate en la Comisión de Juicio Político desde una posición de debilidad que Juntos por el Cambio intentará explotar señalando que el oficialismo tiene un apoyo escaso y menor al que dijo tener al inicio.

Además, si bien en el Frente de Todos saben que no alcanzarán la mayoría de dos tercios para aprobar el proyecto en el recinto y su objetivo de fondo es generar en la Comisión de Juicio Político un escenario para reforzar las críticas contra la Corte y cursar citaciones y pedidos de medidas de prueba, los gobernadores díscolos pueden restarle todavía más votos, además de las posibles implicancias que pueda tener para el oficialismo de cara a las elecciones nacionales.

La oposición cierra filas: ¿qué dicen en la Coalición Cívica sobre su propia pelea con Lorenzetti?

 

A esto se suma que el otro fin que persigue el oficialismo con la apertura del debate en la Comisión de Juicio Político es tratar de poner a Juntos por el Cambio en una contradicción y profundizar sus propias divisiones internas.

La presidenta de ese cuerpo, Carolina Gaillard, dejó en claro esa intención al recordar este jueves en declaraciones radiales que el bloque de la Coalición Cívica tiene presentado un pedido de juicio político contra Lorenzetti y que el vicepresidente de la comisión es Juan Manuel López, dirigente cercano a Carrió. Sin embargo, esta pata del plan también podría fallar.

Juntos por el Cambio cerró filas y la Coalición Cívica se prepara para resistir al oficialismo

 

En diálogo con iProfesional, López señaló: «Están tratando de incomodarnos, pero nosotros estamos tranquilos. El proyecto del oficialismo y el juicio político a Lorenzetti son expedientes separados». El diputado afirmó que la Coalición Cívica «no va a dar de baja el juicio político a Lorenzetti, más allá de lo que haga el oficialismo».

«Ellos quieren apretar a la Corte en su conjunto, con causales que son improcedentes», subrayó el diputado. De esta manera, López sugirió que el Frente de Todos no logrará dividir a Juntos por el Cambio en la comisión y, además, remató: «No les creo que en serio quieran ir contra Lorenzetti».

Los gobernadores extrapartidarios: ¿podrá convencerlos el oficialismo?

 

Además del intento por convencer a los gobernadores díscolos del Frente de Todos, el Gobierno también intenta lograr el apoyo de los que representan a partidos provinciales. Se trata de Arabela Carreras (Río Negro), Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta) y Omar Gutiérrez (Neuquén), que tampoco firmaron el pedido de juicio político.

Fuentes parlamentarias consultadas por iProfesional deslizaron que el oficialismo tiene chances de sumar, por lo menos, a Carreras y a Ahuad, dado que tanto Juntos Somos Río Negro como el Frente Renovador de la Concordia misionero suelen votar con el oficialismo en Diputados y son los aliados que le garantizan el quórum en el Senado. De hecho, el senador y líder rionegrino Alberto Weretilneck votó a favor del proyecto trunco de reforma de la Corte en 2022.

Sin embargo, la postura que mantienen Uñac, Rodríguez Saá y Perotti puede ser un contrapeso de ese eventual apoyo, dado que los tres han tenido en el último tiempo gestos de autonomía molestos para el oficialismo tanto en el Congreso como fuera de él.

Meses atrás, Rodríguez Saá mandó a su senadora María Eugenia Catalfamo a votar en contra del proyecto kirchnerista para ampliar la Corte que habían respaldado los mismos gobernadores que ahora impulsan el juicio político.

Perotti, en tanto, está molesto desde hace bastante tiempo con el Gobierno nacional y las autoridades del Frente de Todos en Diputados a tal punto que en diciembre, durante el último intento fallido del oficialismo por sesionar, el diputado Roberto Mirabella, estrecho colaborador del gobernador, se retiró enojado y no ayudó al bloque con el quórum.

En tanto, Uñac tiene una fuerte disputa con el ex gobernador y actual vicepresidente segundo de la Cámara de Diputados, José Luis Gioja, que intentará competirle en las elecciones provinciales a través de un lema y, según se prevé, con apoyo del kirchnerismo puro.

E - GRUPO CLAN