Presión del albertismo a Alberto para que defina un rumbo en la pelea con Cristina

Los funcionarios albertistas le enviaron un ultimátum al presidente para que durante las Pascuas haga una demostración de autoridad hacia dentro del Frente de Todos.

«Ahora tengo que pensar en el cambio de pañales», dijo Alberto Fernández el lunes cuando le preguntaron por los cambios de gabinete. Desde ese momento a hoy, el kirchnerismo se quedó con el control de otro organismo con presupuesto millonario.

 

Entre aliados de peso de Alberto, como Enrique Albístur y Víctor Santa María, no pasó desapercibido el modo en que se resolvió la crisis del Incaa.

El presidente echó por decreto a Luis Puenzo, una medida poco usual, y el instituto del cine ahora quedó a merced del kirchnerismo. Tristán Bauer, el ministro de Cultura, que habla todas las semanas con Cristina Kirchner, propuso al nuevo presidente, Nicolás Batlle, y ya está poblando el organismo con funcionarios que estaban bajo su órbita, como el nuevo gerente general, Pablo Wisznia.

 

Los albertistas están alarmados por la inacción del presidente, que no echó a ningún funcionario kirchnerista cuando los propios «halcones» le pidieron que hiciera cambios si Máximo Kirchner y el resto de La Cámpora votaba en contra del acuerdo con el FMI.

En la Rosada no ven un escenario de renuncias masivas como el que se insinuó luego de la derrota en las primarias, aunque si creen que Alberto quedará entre la espada y la pared si no ‘activa’.

 

 

Este miércoles corrieron rumores sobre la posible salida de Juan Zabaleta del ministerio de Desarrollo Social. «Juanchi» es el ministro más cercano a Alberto y uno de los que viene reclamando que el presidente demuestre autoridad frente al kirchnerismo.

 

En el entorno de Zabaleta negaron a LPO que vaya a renunciar. En Hurlingham, sin embargo, se habló de una reunión de Máximo con Damián Selci, intendente interino, para hablar de la vuelta al distrito del actual ministro.  El hijo de la vicepresidenta se acercó a Zabaleta, que le hizo un guiño cuando le sacó el plan a uno de los detenidos por apedrear el despacho de Cristina en el Senado.

 

Fernando «Chino» Navarro es otro de los funcionarios que espera una versión más combativa de Alberto, que justifique que el Movimiento Evita sea el principal respaldo que tiene el presidente de parte de los movimientos sociales.

 

«Si Alberto va a seguir así cerramos con Máximo y listo», dijo un funcionario con poder territorial.

 

En la Rosada no ven un escenario de renuncias masivas como el que se insinuó luego de la derrota en las primarias, aunque si creen que Alberto quedará entre la espada y la pared si no «activa» en los próximos días.

 

Las declaraciones de Cristina en el CCK le dieron sustento al argumento de los halcones. En la Rosada dijeron a LPO que el discurso pareció de una líder opositora, junto a militantes que cantaron que «de la mano de la jefa vamos a volver».

La llegada anunciada de Agustín Rossi al gabinete es otra de las maniobras que genera tensión en el oficialismo. El «Chivo», que encabezó el acto albertista del fin de semana en Rosario, se reunió este miércoles con el presidente pero no hubo confirmación de su desembarco en el Gobierno. Más que nada porque lo quieren para el ministerio del Interior y la salida de Eduardo «Wado» de Pedro podría detonar la relación con Cristina.

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