“Si quieren venir que vengan”: el día que se llenó la Plaza de Mayo por Malvinas

Una vez superada la sorpresa de las primeras horas, luego de que la población supiera de la invasión argentina a las Islas Malvinas ocurrida el 2 de abril de 1982, en el país brotó una euforia nacionalista. Desde ese momento triunfal, el gobierno de facto convocó a una manifestación de apoyo en la Plaza de Mayo. Y aquel día, 10 de abril, desde el balcón de la Casa Rosada, el presidente Leopoldo Fortunato Galtieri dijo la frase más recordada de la guerra: “Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”.

La gente que llenó la Plaza tronó en el momento en que la oyó. Había mayoría de ciudadanos comunes, convencidos de que en el Atlántico Sur se encaraba una gesta heroica. Sin saber, en realidad, que la precaria ofensiva argentina debía librar una guerra contra una de las potencias militares más fuertes del mundo, como el Reino Unido.

Entre la multitud se veían banderas argentinas, pero también pancartas y estandartes de la Unión Cívica Radical (UCR) y de la Confederación General del Trabajo (CGT). De hecho, antes de que empezara el discurso de Galtieri, comenzaron a escucharse las estrofas de la Marcha Peronista, que fue rápidamente silenciada por la transmisión oficial en vivo de Argentina Televisora Color (ATC), el canal oficial que hoy es la Televisión Púbica.

Mientras aún se cerraban las puertas persianas del balcón de la Casa de Gobierno, por donde había salido el presidente de facto unos instantes antes, y el presidente de facto se acomodaba para empezar a hablarle a la multitud, se observaron situaciones curiosas.

La gente gritaba “el pueblo unido jamás será vencido” pero el máximo responsable de haber mandado al país a la Guerra de Malvinas no arrancaba su discurso. De hecho, se demoró unos minutos en amagos, quizá confundido por tanto apoyo popular.

Incluso, ensayó un saludo cuasi peronista con ambos brazos abiertos, para enseguida corregirse levantando únicamente el brazo derecho. Sin embargo, ahí se dio una particularidad: entre tanto saludo a la multitud, en un momento Galtieri cerró su puño y mantuvo su brazo derecho en alto y extendido. Y enseguida, un colaborador que estaba un paso detrás suyo, le lanzó una advertencia que se escuchó claramente por el micrófono ya abierto: “¡Con el puño cerrado no, eh!”.

Claro, ése era un gesto que poco tenía que ver con los militares. Es más, estaba relacionado con el comunismo o con un saludo antifascista español o con el “black power”, símbolo de la lucha de los negros en los Estados Unidos.

El discurso de Leopoldo Galtieri y la frase que quedó en la historia

Leopodo Galtieri aprovechó la ocasión para disfrutar de la popularidad que la decisión de invadir las Islas Malvinas les había dado a él y a su gobierno, y resalto la “unión” que había en aquella Plaza de Mayo repleta. “Acá están reunidos obreros, empresarios, intelectuales. Todos los órdenes de la vida nacional en la unión nacional en procura del bienestar del país y su dignidad”.

Y luego de advertirle al mundo y a América sobre la “voluntad del pueblo argentino”, pronunció su frase célebre: “Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”.

La multitud estalló de euforia. Entre la multitud había banderas, también, de otros países sudamericanos (Perú y Uruguay), hecho que Galtieri resaltó afirmando que “en esto tenemos la solidaridad de varios pueblos americanos que están decididos a dar batalla con los argentinos”.

El dictador Galtieri habló desde el balcón de la Casa Rosada. Fue en la tarde del sábado 10 de abril de 1982, ante una Plaza de Mayo llena y eufórica por la invasión a Malvinas. (Foto: Presidencia)
El dictador Galtieri habló desde el balcón de la Casa Rosada. Fue en la tarde del sábado 10 de abril de 1982, ante una Plaza de Mayo llena y eufórica por la invasión a Malvinas. (Foto: Presidencia)

El jefe militar, que cuatro años después fue condenado a 12 años de prisión por su rol en el conflicto bélico, destacó “la hidalguía del pueblo argentino en esta histórica Plaza de Mayo” antes de amenazar a los británicos y sus aliados (aunque sin dar nombres de ninguna nación en particular). Dijo, en concreto, que la gente de Argentina estaba “dispuesta a escarmentar quien se atreva a tocar un metro cuadrado del territorio”.

El conflicto recién empezaba y unos días más tarde Galtieri iba a visitar las islas. La euforia duraría muy poco. La Guerra de Malvinas comenzó el, 2 de abril, con el desembarco argentino, y terminó el 14 de junio, cuando se dio la capitulación. Murieron 649 soldados argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños.

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